Estorde en Estambul

AvatarUn gallego contando su día a día por Turquía

Visitando los lugares más turísticos

Queríamos ir al "centro" probando el tren para controlar si compensaba o no por tiempo y dinero, ya que tenemos una parada de tren muy cerca de casa. Tomamos un tren, que tiene una frecuencia de una hora, algo antiguo, bastante lleno de pasajeros, con las ventanillas abiertas por el calor. Pagamos 1,50 TL por pasajero y tardamos alrededor de 40 minutos en llegar a la estación Eminönü, su última parada.

Desde allí, justo a la salida de esta estación de tren, tomamos el tranvía ligero, este ya muy moderno y rápido, por un precio idéntico, que sube hacia Sultanahmet.

Primera vista de la Mezquita AzulNos acercamos a visitar una de las dos mezquitas que allí se encontraban enfrentadas, sin saber cual era cual, si Santa Sofía o la mezquita Azul. Entramos en la que nos quedaba un poco más cerca y por fuera resultaba más impresionante, pero allí tuvimos que esperar en su patio principal, alrededor de 20 minutos porque justo nos coincidió con hora de rezo y no esta permitida su entrada a turistas durante el acto.

Niño vestido en su día de la CircuncisiónEn su patio además de turistas se podía observar a bastantes niños ataviados con ropas muy coloristas y llamativas, y preguntando nos enteramos que se vestían así porque era el día de su circuncisión. En sus caras se veía que estaban contentos y felices como cualquier niño en un día especial.

Una vez dentro, tras quitarnos los zapatos y Manon cubrirse la cabeza nos dimos perfecta cuenta de que estabamos en la Mezquita Azul por su decoración interior de las cúpulas en estos tonos. Preciosa por dentro, por fuera y en sus alrededores.

Fresco en Santa SofíaDe ahí, nos dirigimos a la más famosa Santa Sofía. Esta pudimos visitarla previo pago de una entrada de 10 TL por persona. Si lo querías con un guía había que pagarlo aparte, así que decidimos hacerlo sin él. En esto si se nota que es más conocida ;-) En su interior pudimos observar su archifamosa cúpula principal, sus paredes decoradas con frescos...

Decidimos dar por terminada la visita a mezquitas por hoy y dirigirnos a pié a uno de los lugares más visitados de la ciudad, el Gran Bazar. objetos en el Gran BazarRealmente puedes salir loco de allí si pretendes ver esa cantidad de cosas en una sola visita. Es como un gran laberinto de calles, llenas de tiendecitas de todo tipo, en las que se apilan una enorme cantidad de todo tipo de objetos. Pero no sólo dentro del mercado más grande del mundo a cubierto, sino a sus alredores los cazadores de la copia perfecta al mejor precio están en su paraíso. Por supuesto, el regateo es una obligación.

Especias en el mercado de las especiasComo no era nuestra intención comprar nada en ese momento, sino echar un primer ojo y darnos una primera idea, de ahí nos dirigimos a pié de nuevo ya que se encuentra a poca distancia el mercado de las especias. Aquí los sentidos todos se llenan de aromas, colores, texturas, en una exquisita combianción. Me encantan este tipo de lugares, podría pasarme horas, días enteros sólo paseando entre sus puestos. Especias, furtos secos, dulces,

Una vez dada por finalizada la visita a este lugar, decidimos tomar un té en unas de las muchas terrazas que hay en las riveras del Bósforo. Justo al lado del puente Galata, lleno de pescadores, gente cogiendo los ferries, otros tomando algo en las terrazas....

Katia juega junto a una taza de téPara estirar el día, yo había quedado para jugar al fútbol de 7 a 8, así que tomé un taxi y me dirigí a donde jugábamos mientras Manon y Katia seguían paseando. Una vez finalizado el partido y antes de regresar a casa tomamos una cerveza en una terraza en el piso alto de un edificio de Istiklal Cadesi. Mientras anochecía, disfrutábamos de la bebida, después de un caluroso y cansado, pero genial día.

Tomamos un dolmus para regresar a casa a dormir pasadas ya las 11 de la noche. Otro gran día de turisteo.

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