Estorde en Estambul

AvatarUn gallego contando su día a día por Turquía

Dia de la Juventud

Aprovechando que hoy martes era festivo nacional aquí, en el que celebraban el Día del Deporte y de la Juventud, que conmemora la llegada de Mustafá Kemal Atatürk a la ciudad de Samsun y el inicio de la guerra de la independencia turca, de la que se cumplía el 88 aniversario, decidimos hoy sí ir a conocer un poco Antalia.

Katia en el ferry a AnatoliaTienes varias formas de llegar allí desde la parte europea, la más rápida desde donde Yesilkoy, es coger algunos de los ferries que salen del puerto de Bakirkoy y cruzan al otro lado. Así que cogimos esta vez un taxi para ir directos al embarcadero. Ahí pagamos 6 TL por persona para en 20 minutos estar en el puerto de Kadiköy, o eso creíamos, pero con confusión del idioma, resulta que justo el barco que tomamos solo paraba en Bostanci. De todas maneras nos dió igual, ya que la intención era ir a Bagdat Caddesi, de la que nos habían hablado muy bien, y resulta que esta interminable calle une ambas zonas.

Tienda de Burberry en Bagdat CaddesiUna calle comercial al igual que Istiklal, menos turística, aunque más llena de gente local, vestida de manera más europea, con las tiendas más caras y conocidas, con un tráfico muy intenso, donde ves pasar coches de marcas caras constantemente y llena de terrazas y restaurantes donde tomar algo. En esta calle se encuentra además el estadio del Fenerbahçe.

Al rato de andar, decidimos comer en uno de los restaurantes, mientras esperábamos a Roberto, que se unía a nosotros un rato, para continuar el paseo primero y acompañarnos a tomar el ferry de vuelta, esta vez sí a Kadiköy. Akbil en mi llaveroUna vez allí, y gracias a los consejos y ayuda de Roberto, compramos un Akbil, que básicamente es como un "bono de transporte" pero de forma curiosa y con otros usos añadidos, como acceso a zonas restringidas, control de personal, monedero electrónico, etc. En fin, lo bueno de todo es que por 9 TL que cuesta más lo que quieras recargar te ahorras un buen pico en cada trayecto que hagas, y además lo pueden usar varias personas ya que no es "personal e instranferible"

Como ejemplo, el trayecto de vuelta en el último ferry del día, nos costó tan sólo 4 TL por persona, frente a las 6 que nos costó venir, lo que supone un gran ahorro.

Para rematar el día, a la 1 de la madrugada llegó nuestra primera visita aquí. Petra hizo lo posible y consiguió visitarnos en esta ciudad, y a esa hora llegó, con la suerte de que se alojaba en un hotel a 15 minutos andando de donde vivimos. Así que la fuí a recoger allí para acompañarla a nuestro piso donde estuvimos hablando hasta que el sueño se apoderó de todos. A la mañana siguiente, pasó de nuevo por el piso, lo justo para ver a Katia despierta, ver el piso de día, echar un ojo a la piscina, y tomar un café en una terraza de al lado, ya que en seguida tuvo que regresar al hotel, para irse de regreso hacia España. Visita super fugaz pero muy agradable

Al final, un día completo, ya que ahora conocemos precios, tiempos, horarios y puertos para tomar el ferry, tenemos un akbil, paseamos por la calle más comercial de Anatolia gozando de otro día de espléndido sol y tuvimos la primera (esperemos que no última) visita.

Día veraniego

Katia estrena gorroLa intención al levantarnos era ir a visitar Anatolia por primera vez, que es como se conoce a la parte asiática de Estambul, pero el calor sofocante que ha hecho nos hizo cambiar de opinión y pasamos todo el día en la piscina. A Katia tuvimos que ponerle además de la crema solar, el gorro que ayer compramos en los alredores del Gran Bazar. No es que sea muy bonito que digamos, pero fué barato y cumple su función.

Más de 30 grados y ni una gota de viento no eran las mejores condiciones para ponerse a pasear por la calles vestidos, con lo bien que se estaba en el agua y tumbado al sol.

Al final del día, nos fuimos a dar una vuelta por el paseo marítimo de nuestra zona, que estaba lleno de gente, volando cometas, apurando el tiempo de playa, haciendo deporte, disfrutando de un picnic sobre el cesped, pescando, o simplemente paseando y apurando el domingo veraniego antes de finalizar el día.

El vídeo que acompaña, aunque cutre, he querido ponerlo para que os hagais una idea general del sitio, con los gatos que llenan el paseo marítimo, las personas volando cometas, las que están paseando, haciendo picnic, los niños en su parque de juegos, otras personas pescando.

Visitando los lugares más turísticos

Queríamos ir al "centro" probando el tren para controlar si compensaba o no por tiempo y dinero, ya que tenemos una parada de tren muy cerca de casa. Tomamos un tren, que tiene una frecuencia de una hora, algo antiguo, bastante lleno de pasajeros, con las ventanillas abiertas por el calor. Pagamos 1,50 TL por pasajero y tardamos alrededor de 40 minutos en llegar a la estación Eminönü, su última parada.

Desde allí, justo a la salida de esta estación de tren, tomamos el tranvía ligero, este ya muy moderno y rápido, por un precio idéntico, que sube hacia Sultanahmet.

Primera vista de la Mezquita AzulNos acercamos a visitar una de las dos mezquitas que allí se encontraban enfrentadas, sin saber cual era cual, si Santa Sofía o la mezquita Azul. Entramos en la que nos quedaba un poco más cerca y por fuera resultaba más impresionante, pero allí tuvimos que esperar en su patio principal, alrededor de 20 minutos porque justo nos coincidió con hora de rezo y no esta permitida su entrada a turistas durante el acto.

Niño vestido en su día de la CircuncisiónEn su patio además de turistas se podía observar a bastantes niños ataviados con ropas muy coloristas y llamativas, y preguntando nos enteramos que se vestían así porque era el día de su circuncisión. En sus caras se veía que estaban contentos y felices como cualquier niño en un día especial.

Una vez dentro, tras quitarnos los zapatos y Manon cubrirse la cabeza nos dimos perfecta cuenta de que estabamos en la Mezquita Azul por su decoración interior de las cúpulas en estos tonos. Preciosa por dentro, por fuera y en sus alrededores.

Fresco en Santa SofíaDe ahí, nos dirigimos a la más famosa Santa Sofía. Esta pudimos visitarla previo pago de una entrada de 10 TL por persona. Si lo querías con un guía había que pagarlo aparte, así que decidimos hacerlo sin él. En esto si se nota que es más conocida ;-) En su interior pudimos observar su archifamosa cúpula principal, sus paredes decoradas con frescos...

Decidimos dar por terminada la visita a mezquitas por hoy y dirigirnos a pié a uno de los lugares más visitados de la ciudad, el Gran Bazar. objetos en el Gran BazarRealmente puedes salir loco de allí si pretendes ver esa cantidad de cosas en una sola visita. Es como un gran laberinto de calles, llenas de tiendecitas de todo tipo, en las que se apilan una enorme cantidad de todo tipo de objetos. Pero no sólo dentro del mercado más grande del mundo a cubierto, sino a sus alredores los cazadores de la copia perfecta al mejor precio están en su paraíso. Por supuesto, el regateo es una obligación.

Especias en el mercado de las especiasComo no era nuestra intención comprar nada en ese momento, sino echar un primer ojo y darnos una primera idea, de ahí nos dirigimos a pié de nuevo ya que se encuentra a poca distancia el mercado de las especias. Aquí los sentidos todos se llenan de aromas, colores, texturas, en una exquisita combianción. Me encantan este tipo de lugares, podría pasarme horas, días enteros sólo paseando entre sus puestos. Especias, furtos secos, dulces,

Una vez dada por finalizada la visita a este lugar, decidimos tomar un té en unas de las muchas terrazas que hay en las riveras del Bósforo. Justo al lado del puente Galata, lleno de pescadores, gente cogiendo los ferries, otros tomando algo en las terrazas....

Katia juega junto a una taza de téPara estirar el día, yo había quedado para jugar al fútbol de 7 a 8, así que tomé un taxi y me dirigí a donde jugábamos mientras Manon y Katia seguían paseando. Una vez finalizado el partido y antes de regresar a casa tomamos una cerveza en una terraza en el piso alto de un edificio de Istiklal Cadesi. Mientras anochecía, disfrutábamos de la bebida, después de un caluroso y cansado, pero genial día.

Tomamos un dolmus para regresar a casa a dormir pasadas ya las 11 de la noche. Otro gran día de turisteo.

Domingo

Chapuzón en la piscinaEste domingo el tiempo de verano proseguía, así que después de levantarnos con calma y el chapuzón de rigor en la piscina, cogimos el dolmus hacia el centro, sin intención de visitar nada en concreto, sólo dar una vuelta.

Paseamos por un Istiklal Cadesi abarrotado de gente y nos paramos a comer en The House Café ya que la pinta del local era bastante chula... pero claro, en ese lugar, y con esa estética los precios iban en consonancia. Eso sí, todo estaba muy bueno: ensalada de lentejas, berros y queso de cabra, humus, y taboulé
The House Café website

Luego yo me dirigí a mi punto de encuentro con la gente con la que había quedado en recogerme para ir a jugar mi primer partido de fútbol en Turquía. Cogimos el bus, que me costó 1,5TL, o Jugamos en exterior, en cesped artificial, un 8 contra 8 (no 7 contra 7 como sería por España).

Así que otra vez gracias a la gente de Couchsurfing empezaba a dar patadas al balón en otro país. Disfruté de lo lindo (que sobre todo de eso se trata), empecé a conocer más gente local (yo era el único guiri), hice algo de deporte, y ya quedé para esta semana que entra jugar de nuevo uno ó dos partidos más.

Así que otro día redondo..... buen tiempo, piscina, buena comida, partido de fútbol, todo esto en un país nuevo, conociendo gente diferente, y aprendiendo a sobrevivir en una macrociudad.

Una semana después

Una semana hace que llevamos por aquí y estos primeros días pasados han sido de asentamiento. Básicamente Manon ha estado todo el día en la oficina y yo trabajando un poco desde casa y paseando con Katia por Yesilkoy.

primer chapuzón en la piscina
Hoy sábado, aprovechando el tiempo estupendo que está haciendo por aquí, decidimos estrenar la piscina de la comunidad, dándonos el primer chapuzón del año, mientras Katia dormía en su habitación.
Manon en las tumbonas de la piscina

Después de tumbarnos a la bartola al sol durante un rato, cual gambas guiris a la plancha, dar de comer a Katia y equipar su "kit de supervivencia" (lease mochila con todo lo necesario para Katia, bien biberones, pañales, algún juguete, etc) nos fuimos hacia la zona de Taksim, donde habíamos quedado en reunirnos con Roberto, un valenciano que viviendo en Estambul nos había ayudado vía web a irnos introduciéndonos en Estambul y con un grupo de gente de Couchsurfing.

Vista desde Cihangir Park
Habíamos quedado a las puertas del AKM, para dirigirnos hacia Cihangir Sanatkarlar Park, con la excusa de un picnic.

CS de picnic en Cihangir Park, EstambulNos juntamos un grupo bastante curioso, donde se mezclaba gente local, con viajeros de muchos países. El parque tenía unas bonitas vistas hacia el Cuerno Dorado y la parte asiática, además el clima, permitía tener unas vistas muy despejadas.

A Katia, casi se la rifaban para cogerla en brazos. La gente preparó la barbacoa y la comida y bebida empezó a acompañarnos mientras iba anocheciendo. Cuando el fresco empezaba a estar presente dimos por concluidanuestro primer meeting para regresar a casa antes de que Katia pudiera coger frío.

Al final, un día bastante completo y agradable. Comenzamos a hacer vida de ciudad. Mañana más.

Un día por Taksim

Para aprovechar el primer día completo por Turquía, decidimos acercarnos al "centro" si es que existe un sólo ó único centro en una ciudad de más de 12 millones de habitantes.

Lo primero fué averiguar con qué medio de transporte resultaba mejor y donde se debía coger. Decidimos tomar una especie de taxi colectivo llamado "dolmus" ya que tenemos una parada muy cerca de nuestro piso y que cuesta 4TL por persona. Lo curioso de este medio de transporte, es que no sale hasta que esta lleno del todo. Entran unas 8 personas adultas y te deja en Taksim, justo al lado del Instituto Cervantes. Se tarda unos 25 minutos, así que genial, y la ruta es todo por la costa, con lo que entre otras cosas puedes sorprenderte por la inmensa cantidad de barcos cargueros que están "anclados" en el medio del mar.

Enfrente de la Torre GalataUna vez en el famoso cruce de Taksim, decidimos dirigirnos por la abarrotada calle comercial que te lleva hacia la Torre Galata. En el camino, lo más curioso del día fué la cantidad de gente que se quedaba mirando a Katia en su mochila, pero no sólo miraban, nos paraban, le cogían la mano o le hacían alguna carantoña, especialmente los hombres y chicos, incluso nos pidieron hacerle fotos. Pero todo de manera muy amable. Nos queda la duda de si le llamaba la atención la niña, el hecho de que fuese en mochila o ambas cosas, pero fue realmente curioso lo que llamó la atención.


Al llegar a la torre Galata hicimos una pequeña cola para acceder a la misma y pagar las 10TL por persona que costaba subir a la misma. A pesar de lo super estrecho que es el mirador las vistas merecen la pena y mucho. Puedes observar una panorámica espectacular de una parte de la ciudad. De todas maneras, si no quieres pelearte por encontrar un hueco para hacer las fotos en ese estrecho "pasillo" otra buena opción es tomarte algo en la cafetería-restaurante que tienes un piso más abajo desde donde las vistas son prácticamente igual de buenas.

Tras tomar el "taksi" de regreso, fuimos a cenar a un restaurante para probar por fin aquí los kebabs y no defraudó a nuestros paladares. De ahí una pequeña compra en uno de los supermercados de la zona que abre todos los días de 9 a 21 y a casa.

El piso y la zona

Havan, Sokagi, Yesilkoy
El piso se encuentra muy cerca del aeropuerto de Atatürk, y cuando digo muy cerca es que se tarda unos 10 minutos en el trafico infernal de esta inmensa ciudad. Es en el distrito de Yesilköy.

Puerto Yesilkoy
La primera impresión... muy buena. El piso es grande, muy grande, de habitaciones espaciosas, decoración con mucho mueble IKEA pero con gusto, cocina totalmente equipada con electrodomésticos nuevos, un par de cabinas de hidromasaje en los baños, conexión Wireless, TV por cable, y un largo etcétera. Ahora sólo nos faltan las visitas ;-)

falez konaklari 8Para acceder al edificio, se ha de hacer a través de un conserje que hace las veces de guardia de seguridad para el recinto. La cabina del hombre en cuestión, se puede ver en la foto del edificio a la izquierda. Dentro del recinto, además de zona ajardinada, disponemos de una piscina para la comunidad.

Primeras impresiones

Nada más aterrizar en el aeropuerto de Ataturk lo primero que me chocó fué ver a bastante gente con las mascarillas en la cara por lo de la peste porcina supongo. Había visto imégenes en los telediarios pero no en vivo.

Tras pasar por el control de visados y pagar 45€ por tres visados con una vigencia de 90 días, llegamos a la cola para el control de pasaporte. Una cola increiblemente interminable unida al calor que hacía allí dentro hicieron la espera eterna. Katia al final ya no paraba de llorar (y no era para menos) pero gracias a ello uno de los policías nos hizo adelantar en la cola, para pasarla más rápido. Una de esas pequeñas ventajas de tener bebés en la mochila ;-)

Una nube de personas, cartel en mano, esperaban para recoger a diferentes personas. El nuestro, enviado por la compañía donde Manon trabajará apenas chapurreaba dos palabras en inglés, pero pudimos entenderle que también tenía un hijo de casi el mismo tiempo que Katia.


Recién aterrizado en esta ciudad y nada más conocer el piso donde nos alojaremos, dejamos las maletas y nos fuimos a dar una vuelta por los alrededores. El paseo marítimo estaba lleno de vendedores ambulantes de castañas, si no me he equivocado al escribir, castañas en Mayo, y palomitas que hacían a la brasa, además de terrazas, restaurantes, y un montón de gente paseando.

Para cenar elegimos un restaurante que tenemos a 5 metros del edificio, justo en el puerto y que resulta fué nombrado como uno de los destacados para comer pescado y marisco por la revista Time Out. Primera comida en Turquía y toda una delicia para el paladar: pulpo a la brasa condimentado con especias, berengenas con un sabor ahumado delicioso, un pescado que no llegué a adivinar cual era, fileteado y servido en una salsa de mostaza, una ensalada de gambas y de postre probamos tres dulces típicos de aquí

Primeras sensaciones

Ya tengo el billete que me llevará de Coruña a Amsterdam, la última semana de este mes, para disfrutar allí del koninginnedag, descansar unos días del trabajo para little Catwalk y entonces, el día 4 de Mayo será el primer día en Estambul.

Esa ciudad, que partida por el Bósforo, se encuentra en dos continentes. La primera sensación resulta un poco agobiante, al pensar en vivir en una ciudad bastante más grande que Londres. Donde el concepto de cerca y lejos dista mucho de pareceserse al mío.

Sin embargo, seguro que como experiencia, será algo bastante diferente a todo lo que conozco. Ya un poco más lejos de Estorde, con un idioma que además de complejo y complicado, desconozco por completo, y un montón de cosas más.

Pero en el fondo, es cierto que si que soy algo turco, y no lo digo por mi aspecto físico, sino porque en "portugal" nos llaman turcos y con orgullo llevamos el ser la otra esquinita de Europa.

Además, en mis trece, ya he movido unos cuantos hilos para buscarme la manera de jugar al fútbol allí. Así que eso no me faltará. Ahora me toca buscar casa... esto me suena a mis comienzos en mi adorado Edinburgh.

Veremos como trascurre esta nueva página. Aquí lo iré contando...